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Técnica
EN ACCION


Por © Fran Nieto

Elegir el motivo:

Lo primero que tenemos que hacer, evidentemente es buscar un motivo. A veces los motivos nos asaltan, en otras ocasiones es necesario buscarlos y cuando los encontramos mejorarlos un poquito, moviendo un poco esa ramita que estorba, fijando con un cordelito una planta que se nos echa encima...

Es imprescindible tomarse la elección del motivo con calma, en realidad será absolutamente inútil todo el trabajo posterior si el motivo no es interesante o apropiado.

Si dispone de varios sujetos, por ejemplo una mata de flores, no se quede con el primero que encuentre, busque aquel que presente un mejor aspecto, aquella flor que esté en su punto culminante, busque el que tenga una mejor luz, o un fondo más interesante.


Estuve persiguiendo a este insecto durante casi media hora al amanecer, hasta que por fin se situó en una hoja durante un rato de un minuto. como el fondo era muy feo doble unas hojas y las situé detrás.

Nikon D70; MicroNikkor 105 mm 1:2.8 a vel 125 y f/11; dos unidades de flash.

Cuando ya tenga elegido a su motivo busque el mejor encuadre. Con frecuencia encontrará varios encuadres adecuados, en ese caso realice varias fotografías. Tenga en cuenta que es imposible captar todo con una sola fotografía. A veces será necesaria una foto de detalle, otra de conjunto... Procure no centrar el tema en el fotograma ni exagerar los picados. No sitúe el objeto en los bordes de la composición, déjele un poco de espacio alrededor.

Elija la extensión que necesite para que salga en el fotograma aquello que considere necesario. Elimine cualquier elemento que no sea absolutamente imprescindible. Acérquese todo lo necesario para que el sujeto sea precisamente el centro de interés. Poco interés puede presentar una bonita flor rodeada de un océano de hierba que no aporta nada a la composición.

Cuando ya haya elegido el mejor ángulo coloque la cámara en un trípode. El uso del trípode mejorará sus fotografías en general, pero en macro se hace practicamente imprescindible. Es casi imposible enfocar en situaciones críticas a pulso. Confie en sus manos sólo cuando sea imposible el uso del tripode. No coloque el trípode en una situación cómoda para su espalda, colóquelo para captar precisamente el encuadre que antes calificó como idóneo (misteriosamente este encuadre suele ser el menos ergonómico y el más incómodo de adoptar...)


A la hora de componer en macro parece que tenemos pocas opciones, ya que la proximidad de los elementos y la dificultad de enfocar complican mucho las cosas.

Sin embargo podemos asegurar que existen tantas composiciones para un motivo tan sencillo como una flor como fotógrafos la tomen. Pasa el ratón por la foto para ver otra posibilidad. Eso sí, los bichitos no siempre son tan colaboradores, pero incluso la flor sale mejorada con un encuadre menos oblicuo.

MicroNikkor 60 mm 1:2.8 a vel 90 y f/8. Dos unidades de flahs y anillos de extensión.


Soporte para Flashes de Novoflex. Este artilugio nos permite orientar fácilmente los flashes y trabajar con gran autonomía y rapidez, sobre todo cuando trabajamos a mano o lo combinamos con un monopie.

Compruebe que la profundidad de campo es la necesaria para que salga a foco lo que usted considera oportuno. No siempre es necesario diafragmar hasta f:22, a veces diafragmas más abiertos ayudan a separar el sujeto del fondo, a aislarlo. Si no sale a foco todo lo que considera necesario intente situar el plano de la película más paralelo al motivo.

Compruebe que no existen elementos en el fondo que distraigan la atención como manchas de color vivo, zonas muy contrastadas, reflejos de luz, o su propia mano sujetando el tallo de la huidiza margarita...

Controle la calidad de la luz e intensifíquela si fuera necesario con una unidad de flash o un reflector. Compruebe que no existan condiciones que recomienden una compensación de la exposición (sujetos muy oscuros o muy claros, gran contraste...)

Mire con especial detenimiento las condiciones de luz que tiene el sujeto y piense si son las idóneas. Si tiene poca luz podrá aportar más con la ayuda de uno o varios flashes. Si lo que no le gusta es la calidad de la luz podrá mejorar esta volviendo en otro momento, cuando el sol tenga un mejor ángulo, o proporcionarle la luz adecuada con una detenida colocación de los flashes y reflectores.

Coloque el cable disparador y antes de usarlo verifique que todo está bien. Reflexione sobre la colocación de la cámara, la elección del sujeto, la calidad de la luz y su cantidad, verifique que el horizonte no esté inclinado.

Por último active el levantamiento manual del espejo si su cámara cuenta con esta opción y apriete el disparador sin brusquedad.


Podemos combinar varios juegos de anillos para obtener la extensión que necesitemos. Los anillos pueden llegar a proporcionar tanta extensión como un fuelle y no presentan los inconvenientes de este.

La luz:

Al valorar la luz de su composición deberá ver en primer lugar si la luz natural es la adecuada, si su cantidad le permite el uso del diafragma que necesita y si su calidad es artísticamente correcta

Trabajando a la sombra la iluminación suele ser homogénea, pero al sol suele ser recomendable utilizar un reflector para aclarar las sombras. En la sombra aparecen dominantes azuladas que puede ser necesario corregir con un filtro 81.

Si la luz no es la suficiente se hará necesario recurrir a una fuente artificial. Hoy en día, gracias a su reducido consumo, facilidad e transporte y a su alta potencia el flash se configura como la iluminación perfecta.

Podemos utilizar el flash como fuente complementaria (flash relleno), para aclarar las sombras o como fuente principal. También podemos utilizarlo para aportar un efecto a la escena, una zona sobreexpuesta, por ejemplo, pero este uso es muy infrecuente en macro.

El mayor inconveniente del flash es que produce una iluminación altamente direccional y contrastada. Para conseguir iluminaciones más suaves podemos recurrir al uso de un reflector por el lado contrario al que situemos el flash, o a una segunda unidad de flash. Esta segunda unidad deberá situarse adecuadamente para no provocar sombras dobles tal y como explicábamos más arriba. También podemos recurrir a la iluminación indirecta, que produce iluminaciones menos duras.

Normalmente las mejores iluminaciones son aquellas en que la luz proviene de la Izd del sujeto principal. Si tiene dudas adopte este tipo.


Encontramos esta avispa muerta en una fría mañana de invierno. Para resaltar las formas de sus antenas utilicé un flash rebotado en un reflector plegable y para aclarar sus escasas sombras un simple folio en el lado contrario. Para conseguir que saliese enfocada también la cara me vi obligado a utilizar un diafragma de f:22 aún a sabiendas de que a estos aumentos (10:1) perdería algo de nitidez por encima de f/16.

 

Para la toma que se ve al pasar el ratón por la foto se utilizaron dos unidades de flash y se disparo a una velocidad alta, de esta forma se eliminó el tono cálido del amanecer y se produjeron brillos menos agradables en las hojas. A cambio se ganó en nitidez, en un fondo más difuso y en el modelado del agua.

Nikon D70; MicroNikkor 60 mm 1:2.8 a vel 250 y f/11. Dos unidades de flash.

Si el flash es TTL y el sujeto es presenta una reflexión de la luz cercana al neutro (18%) no será necesario ningún ajuste, situaremos el flash en un ángulo tal que su luz produzca el modelado del sujeto que consideremos adecuado y la cámara se encargará de cortar el destello cuando el fotograma esté perfectamente expuesto.

Si tenemos dudas de donde colocar el flash una buena solución puede ser situarlo a 45º del sujeto y a 45º de inclinación. Esta ubicación produce sombras realistas y neutras. Sin embargo será mejor pensar detenidamente en que iluminación resaltará el sujeto y aplicarla.

Por ejemplo la iluminación lateral va muy bien para captar cortezas de árboles, detalles en las piedras...

Si los flashes no son TTL o los usamos en manual deberemos mirar que diafragma y que sensibilidad de película estamos utilizando y ubicar el flash a la distancia que hemos aprendido a calcular más arriba.

Una vez situado este flash principal colocaremos un segundo flash o reflector de forma que aclare las sombras producidas por este.

Si queremos que el fondo esté iluminado necesitaremos situar un tercer flash para iluminarlo suavemente, o aprovechar la luz ambiente. Conviene subexponer el fondo en un punto o dos para que no distraiga la atención.

El viento:

Uno de los principales inconvenientes de trabajar en el campo es el persistente viento. A pesar de que nos pueda parecer que existe una absoluta calma cuando miramos por el visor vemos como nuestra flor se mece de un lado a otro sin parar ni un instante.

Para reducir en la medida de lo posible podemos situar nuestra mochila o algo de ropa amparando a nuestro sujeto de la acción del viento. También podemos destinar un reflector a esta misión.

Es muy útil construir un paravientos con unas varillas de fibra y un plástico transparente. No es necesario que sean muy grandes, los situaremos en forma de semicírculo alrededor del sujeto impidiendo que llegue el viento a él. Estará lo suficientemente lejos para salir completamente desenfocado, viéndose tan sólo el fondo a su través.

Un recurso útil, barato y poco pesado lo constituye el uso de una aguja de calcetar gruesa y varias pinzas del pelo con las que abrazaremos el tronco de la plantita que deseemos fotografiar.

De todas formas incluso con rachas de viento fuertes suele haber unos instantes de calma cada cierto tiempo, con un poco de paciencia (a veces mucha) es posible obtener nuestra foto.

El viento puede hacer recomendable también el uso de flash, aunque si bien congela el movimiento es difícil disparar justo cuando el sujeto está a foco.


Quería conseguir una composición en las que las antenas de este insecto saliesen por las diagonales del fotograma para conferirla mayor fuerza. Por desgracia el viento movía tanto las ramitas en las que se encontraba que era casi imposible casi ni tan siquiera enfocar. Por fortuna tuvimos unos instantes de calma en los que pude obtener esta fotografía. Después el viento volvió a soplar y el insecto a mecerse a su ritmo.

 

Para evitar ese fenómeno se decidió prescindir de la luz natural (pasa el ratón por la foto para verla).

Se utilizó un reflector para aclarar las sombras creadas por la luz artficial. Para evitar que el fondo saliese negro se situó más alejado que en la toma anterior. De esta forma logramos un fondo oscuro pero con detalle.

Nikon D70; MicroNikkor 60 mm 1:2.8 a vel 125 y f/16. Anillo de extensión de 20 mm. Flash y reflector.

Acuarios y terrarios:

En ocasiones es imposible fotografiar a un individuo en el campo. Entonces podemos recurrir al terrario o al acuario para fotografiarlos en unas condiciones sobre las que tenemos un mayor control.

Podemos situarlos donde queramos, iluminarlos como consideremos oportuno...

Sin embargo es conveniente molestar al animalito sólo lo imprescindible, y si estas molestias son grandes prescindir de realizar la fotografía. Cuando acabemos con la sesión es necesario darle las gracias a nuestro invitado y dejarlo donde lo encontramos. Si es necesario le proporcionaremos alimento y bebida.

Recrearemos el ambiente natural del sujeto sobre una bandeja, de forma que podamos mover esta fácilmente y llevar al sujeto a la zona de enfoque que tengamos seleccionada en la cámara. Si utilizamos plantas para este fin debemos tratarlas con el mismo cariño que a nuestro invitado.

Para limitar los movimientos del animal se puede utilizar una campana de red fina (las metálicas son muy útiles por su rigidez) y retirarla justo antes de realizar el disparo. Esta red permite enfocar a su través sin problemas.

Para el fondo podemos elegir elementos naturales o recurrir a una lámina de papel mate (el Canson de color verde u ocre va muy bien)También podemos imprimir una hoja con un motivo de colores adecuados aplicándole un efecto de desenfoque con un programa de diseño gráfico.

Para animales acuáticos recurriremos a un acuario con los cristales más finos posibles. Su tamaño estará en función al animal que queramos fotografiar, necesitaremos varios tamaños para evitar que los más pequeños se pierdan en un mar de agua. Para limitar los movimientos del animal recurriremos a un cristal por detrás del mismo que reduzca su margen de movimientos.

Son realmente molestos los reflejos que producen los flashes sobre los cristales delanteros de los acuarios. Para evitarlos debemos tener en cuenta:

1- Colocar el flash por encima de la cámara y dirigido al acuario con un ángulo de 50º respecto al eje óptico de esta. Este ángulo se medirá con precisión. La cámara se colocará perpendicular al acuario.

2- Cuanto mayor sea la longitud focal empleada menos problemas surgen.

3- Disponer los flashes de forma que la cámara no reciba ninguna luz.

4- Tapar la cámara con una cartulina negra a la que se hará un agujero por el que se pasa el objetivo. De esta forma evitamos que se vea el reflejo de la cámara.

Al emplear el flash con un ángulo de 50º parte de la luz que despide se pierde. Si trabajamos con flash TTL esta perdida es tenida en cuenta por la cámara, pero en caso contrario debemos calcular que el número guía del flash se reduce aproximadamente en un punto, y deberemos situarlo 1,4 veces más cerca.

Es conveniente aclarar con un segundo flash o un reflector las sombras producidas. Asimismo es conveniente iluminar el fondo, ya que los fondos negros son muy irreales en este tipo de fotos.

© Fran Nieto
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