Vincent Munier nació en el pueblo de Vosgos (Francia)
en 1976; este macizo montañoso que se extiende
al oeste del valle del río Rin, ha sido el escenario
donde Munier se creciera en contacto constante con el
mundo natural con “paseos por la montaña,
bajadas por el río en canao y observación
de fauna” como él mismo cuenta.

A
los 12 años de edad realizó sus primeras
fotografías de fauna, y desde entonces ha cosechado
una trayectoria impresionante; hoy en día dedica
la mayor parte de su tiempo a la fotografía en
la naturaleza.

A
los 20 años se empleó como obrero hortícola
para financiar la compra de su primer teleobjetivo, luego
realizó trabajos como reportero gráfico
en un diario regional, donde aprendió la importancia
de trabajar con rapidez.
Comenta deberle mucho a su padre – Michel Munier-
por la confianza que supo inculcarle desde muy pequeño
y por haberle hecho hincapié en la paz de la vida
salvaje. A muy temprana edad fue él quien le prestó
su viejo equipo fotográfico (una Olympus con un
400 mm) y le dio permiso para irse solo a descubrir el
bosque y sus habitantes.

Comenzó
fotografiando su Vosgos natal y su pasión por la
fotografía de naturaleza lo ha llevado a recorrer
países tan dispares como Japón, Namibia,
Canadá o Escandinavia.
Sus reportajes han sido publicados en medios tan destacados
como Nacional Geographic, Geo o Sciencie et Vie entre
otros; pero quizás lo más destacable es
que este joven fotografo francés es uno los mayores
triunfadores del concurso Wildlife Photographer of the
Year, en el que ha conseguido en tres ocasiones consecutivas
el premio Eric Hosking por el mejor porfolio de imágenes
para fotógrafos menores de 26 años.

A
lo largo del tiempo, ha logrado, con una mirada personal,
captar la esencia de la belleza de la vida salvaje, la
autenticidad de los lugares comunes, logrando imágenes
que revelan un largo y agotador trabajo en condiciones
muchas veces adversas.
Sus fotografías han sido expuestas en más
de 35 países entre los que están USA, Brasil,
España, Japón, el Sri Lanca, Marruecos y
otros museos del mundo.

”Luchar
por la naturaleza, es evitar la condena del hombre”.
Comparte este pensamiento a priori evidente y sin embargo
lejos de haberse impuesto.
“Nuestra sociedad, en efecto, queda enfocada sobre
algunas inquietudes económicas y sociales ¿cuál
es el precio de eso? La de desaparición de numerosas
especies causada por la destrucción de su hábitat”
afirma Munier.
”Todavía creo en el poder de las imágenes
para revelar la belleza de la naturaleza, para participar
de una concientización de los peligros que la amenazan”.

"
Hay que salvar las especies animales en peligro no porque
lo necesitamos, sino porque necesitamos desarrollar las
calidad humana necesaria para salvarlas, ya que será
lo que necesitemos para salvarnos a nosotros mismos. "
Robert Hainard.














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Personal de Vincent Munier>